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MI VOCACIÓN ES UNA RESPUESTA AL AMOR DE DIOS

Domingo 22 de febrero de 2015

MI VOCACIÓN Me llamo Blandine soy de la nacionalidad de Jesucristo, estoy en Costa de Marfil. (DELEGACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA) Comparto con vosotras mi llamada, gracias por leerme. Mi vocación es una respuesta al amor de Dios, y a la vez una forma de vivir, de comprenderme y de disponer mi vida para el servicio. Para mi, seguir a Jesús tiene sentido en una comunidad de fe. Yo no puedo pensar en seguir a Jesús sin los otros. Yo veía a las hermanas trabajar con las mujeres y me preguntaba ¿podría yo hacer algo por los niños del pueblo? (Un pueblito de la parroquia de Bandiagara- Mali). Es así como sentí la primera llamada a seguir a Jesús; la sentí casi cuando era niña. La educación recibida de mis padres me ayudó a apostar por la vida religiosa. Mi papá es catequista, él había prometido dejar su proprio pueblo e ir a otro lugar a anunciar a Jesús Cristo; ellos habían salido de su tierra para el anuncio de Reino. Siendo catequista, las hermanas venían algún día a mi casa para formar a las mujeres del pueblo. Así conocí a las hermanas, y su forma de darse a los demás me gustó. Dios no hace nada por casualidad, un día me fui al internado que las hermanas llevan en Bandiagara. Estando allí me impresionaba su vida de oración. Mi ilusión en aquellos años era conocer mejor a Jesús. Poco a poco me integré el grupo vocacional de la parroquia. Un hermano, en una animación nos decía: “El te llama, El Señor te llama respóndele y haz confianza» y (Isaías 43,1) No temas, que te he redimido, te he llamado por tú nombre, tu eres mío. Estas palabras alimentaron el deseo que tenia de ser hermana. Terminada la confirmación compartí con mis papás mi deseo de hacer una experiencia con las hermanas, ellos me sorprendieron diciendo: “Si tú crees que es tu camino nosotros te acompañaremos en esta búsqueda”. Ello, me facilitó el camino para ser hoy hermana del Ángel de la Guarda. Ser hermana del Ángel de la Guarda es ser Ángel visible para los demás. Como el carisma y espiritualidad que nos legaron nuestros fundadores, “Ser y formar verdaderos discípulos de Cristo" se actualiza en las actividades diarias: compartiendo la fe con los grupos de la catequesis, las jóvenes del barrio y con la comunidad cristiana. En mi camino, hasta ahora, siempre tengo la ilusión de darme a los demás en su realidad. Eso Jesús nos ha enseñado en toda su vida, él fue el primer servidor, siempre sirviendo a los demás en sus necesidades. Después de todo esto os digo que estoy contenta de mi opción de vida. Siguiendo a Jesús y feliz de saberme llamada, por todo ello doy gracias a Dios.



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